Con Rubén indispuesto saltó la alarma: Raúl
tampoco podía ser de la partida. Y claro, Sánchez ni está ni se le espera. Todas
las miradas se dispararon hacia Diego que, mermado, no podía ser el portero de emergencia.
Ante la negativa de todos los presentes, Rubén tuvo que forzar y jugar. Morales,
resentido de su rodilla, se iba a quedar en la grada para seguir los pasos de
los suyos.
Pronto Juan abrió la lata con un buen disparo
cruzado. Si bien el dominio era de los locales, el 13 Puntadas supo encerrarse
y sufrir sin balón para matar en las contras. Y en una de ellas, Hugo puso
tierra de por medio para anotar –con penalti incluido- el 0-2 que daba algo más
de tranquilidad.
Redondos no se escondió y puso todo su
arsenal en el campo. Los jugadores adelantaron líneas y mantuvieron la presión
a todo el campo, forzando numerosas pérdidas de balón de los chicos de Paco.
Con el control del balón en su poder buscaron sin cesar todas las combinaciones
posibles, ya fuese en paredes, jugadas a balón parado o individualidades. Y con
éstas últimas generaron mucho peligro. Tanto que de dos desbordes en banda
llegaron balones envenenados que Diego pudo cortar en línea de gol, calmando un
poco las acometidas de los locales. Y así, con 0-2 se llegó al descanso.
El inicio de la segunda mitad fue muy
esperanzador para Redondos, que aún séptimos en la clasificación, no dieron ni
un minuto por perdido. Cada vez el 13 Puntadas estaba más embotellado y
faltaban ideas a la hora de salir en contraataque. Toño no pudo hacer nada en
un uno contra uno y el gol de los locales llegó.
Fue entonces cuando apareció la figura de
Rubén, que se empeñó en sacar balones desde lejos –su asignatura pendiente- y
salvar al equipo en más de una ocasión. Con algo más de aire y de una buena
jugada entre Hory y Diego llegó el tercero, tan ridículo como valioso, cuando
el propio Diego golpeó mordido un balón que se coló entre las piernas del
portero, que pudo hacer mucho más.
Entonces sí, Redondos bajó los brazos. Si
bien el partido no quedaba cerrado, sí estaba bastante encarrilado para los
visitantes. Con la puesta en escena de un quinteto más de toque y no tan
defensivo, las jugadas volvieron a llegar y los goles volvieron a escena. Toño
primero, Juan después –haciendo así doblete- y Sergio al final, cerraron el
partido con sendos tantos que mataron el encuentro.
Fruto de la relajación, en el último minuto,
Redondos sacó algo de casta y anotó dos goles prácticamente seguidos que no
hicieron más que maquillar el marcador.
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